Confección de una cofia metal-cerámica
PRACTICA 5
El objetivo de una confección de una cofia de metal-cerámica es crear una base metálica que de estabilidad, soporte las fuerzas de masticación y que se adapte perfectamente al diente preparado (muñón), mientras que la cerámica se encarga de proporcionar una estética lo más parecida posible a la anatomía de esa pieza, dando una apariencia natural para la corona.
Muñón individualizado del molar superior, pintauñas (espaciador), isolit, cera de cuellos (roja), cera de inmersión (amarilla), cera de modelar (azul), Zhale, Peter. K. Thomas, bebedero de 0,3 mm, jito, cilindro de plástico, revestimiento, líquido refractario, liberador de tensiones, vaselina espatuladora al vacío, metal, horno, martillo, discos de corte, fresas de tungsteno, arenadora, vaporeta, pinzas de mosquito, horno de cerámica, pin (alambre), pincel de opaquer y pelo de marta, wash opaquer y solo opaquer, cerámica incisal y dentina, cuenco pequeño de silicona, agua, azulejo, turbina, fresa cónica de piedra, maquillaje inline ivocolor (naranja-cuellos y azul-oclusal), glaseado.
Con la pieza individualizada del modelo, escotamos la pieza con ayuda de la fresa de bla.
Echamos una capa fina de pintauñas que nos servirá de espaciador para que luego en clínica se pueda cementar la cofia en boca. Lo daremos por todo el muñón hasta 1mm por encima del cuello del diente y lo dejamos secar el pintauñas.
Debemos echar isolit por el muñón, para poder retirar la cofia más tarde sin dañarla.
Utilizaremos la cera de cuello roja para ajustar la pieza metálica al cuello del diente. Se debe colocar 1 mm por toda la zona gingival, justo lo que habrá quedado sin pintauñas.
Introduciremos todo el muñón en la cera líquida de inmersión (amarilla), que nos servirá para dar estabilidad a la cofia de cera. Recortaremos el exceso de cera, para que quede al límite del cuello, y aliviaremos esa zona con ayuda del Peter K. Thomas, para que así la cofia se ajuste correctamente al cuello.
Añadiremos cera azul para modelar las cúspides del molar, pero de manera no muy marcada ni a volumen total.
Mediremos el grosor de la cofia de cera con el calibre, para que quede un grosor de unos 3mm en la zona del cuello y en el resto de la cofia unos 5 mm.
Colocaremos el bebedero de 0,3 mm en la cúspide más grande y lo sellaremos con cera azul. La cual también utilizaremos para hacer una cámara de rechupado a unos 2 mm de distancia de la pieza. Y un hito por palatino, para poder agarrar la pieza sin dañarla.
Debemos poder sacar la cofia del muñón sin dañarla y que esta se ajuste perfectamente, ya que así deberá adaptarse la cofia de metal después del colado.
Colocaremos la pieza con el bebedero en el cono de la base del cilindro de plástico, pegando el bebedero con cera azul con un ángulo de unos 45º para que la cofia quede para arriba. Echaremos vaselina en esa base para luego poder sacar el cilindro de revestimiento.
Realizaremos el revestimiento con las cantidades correspondientes de revestimiento, agua y líquido refractario, que mezclaremos en la espatuladora la vacó durante 2 minutos. La mezcla se echará en el cilindro formando un hilo fino y sin tocar ninguna pieza de cera, hasta llenarlo del todo para dejarlo fraguar.
Una vez fraguado, lo meteremos en el horno para eliminar la cera y luego procederemos al colado del metal. Cuando el cilindro esté frío, sacaremos las piezas metálicas de este con ayuda de un martillo y la arenadora.
Repasaremos la estructura metálica con las fresas de tungsteno y volveremos a arenar la pieza. La limpiaremos con ayuda de la vaporeta para poder meterla a oxidar.
Con las pinzas de mosquito cogeremos la pieza por el hito, para poder empezar a echar una capa de wash opaquer con el pincel de opaquer y meteremos la cofia sobre el pin en el horno. Cuando lo saquemos, dejaremos que se enfríe para poder echar una o dos capas de opaquer y volverlo a meter en el horno otra vez.
Cuando saquemos la cofia del horno y haya quedado opaco, procederemos a cargar cerámica dentina, con ayuda del pincel de pelo de marta. Cargaremos la cerámica de poco en poco, para ir dando la forma anatómica a la pieza. Debemos tener en cuenta que la cerámica reduce su volumen en el horno. Después de meter la cofia al horno una primera vez, mezclaremos un poco de cerámica dentina con incisal hasta llegar a la zona oclusal y dar solo cerámica incisal y rematar las cúspides, fosas, surcos, puntos de contacto, crestas marginales, etc.
Repasaremos la cofia con la fresa de piedra y la zona oclusal la detallaremos con ayuda de la turbina.
Limpiaremos la cofia con la vaporeta para poder maquillar la cerámica. Daremos el maquillaje naranja en los cuellos y el azul en la zona oclusal, con ayuda de un pincel fino. Meteremos la cofia al horno en el programa inline a 710º durante unos 15 minutos. Cuando lo saquemos y se enfríe, procederemos a glasear la cofia y volver a meterla al horno durante 15 minutos a 710 °C.
Escotar: recortar alrededor del cuello de una pieza, para que este resalte y así poder trabajar y ajustar mejor las piezas a ese cuello.
Cerámica: se compone de óxidos metálicos que, combinados o solos, se sinterizan a altas temperaturas para obtener una pieza sólida, con un reducido número de poros y resistente mecánicamente.
Isolit: es un agente separador utilizado en el laboratorio para evitar que la cera se pegue a moldes de yeso, porcelana, resina y otros materiales durante la fabricación de prótesis dentales, asegurando la precisión de los detalles.
Inline: es el tipo de cerámica que se usa en las restauraciones metal-cerámica.
Wash opaquer: es una capa fina de cerámica opaca que se aplica sobre la estructura metálica de una restauración para opacar el color del metal y asegurar la adhesión química con el resto de capas de cerámica.
Opaquer: material que se usa para opacar el color del metal antes de cargar los distintos tipos de cerámica para dar la forma anatómica a la pieza.
